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Pinceladas de emociones

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Objetivos 
Utilizar los cuentos para que los más pequeños aprendan a reconocer las emociones y saber gestionarlas.

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Resumen 
Lo más difícil en la vida es aprender a gestionar las emociones. ¿Ya has llegado a esta conclusión? Nosotros siempre acabamos con esta frase tras largas sesiones de debate. Entre profesionales, con amigos, con maestros, en familia, todos coincidimos que, al final, las emociones son las que dictan nuestro porvenir. Conocerlas, aceptarlas, intentar modificar actitudes, comprender nuestro yo interno, la genética, la herencia de nuestros padres y abuelos, el entorno social que nos mueve, todo influye para nuestra formación emocional.

Y la gran pregunta que viene después de haber llegado a esta conclusión es: ¿Se pueden educar las emociones? Digamos que se puede y se debe modular o modelar, según prefieras. Imagina un escultor que le da forma a un cuerpo, lo tiñe de color, lo viste de harmonía y le imprime una expresión. El estado emocional del autor en ese instante será el que otorgue un carácter u otro a esa escultura y, ¿hasta qué punto será consciente? de qué manera influirá en el semblante y el ánimo de todos aquellos que acudan a admirarla... ¿Será consciente? Pues ahora piensa que tú eres el escultor de tu propia escultura. O aún más, tú eres el escultor y tus hijos e hijas son tu obra de arte. Enseñarles a ser independientes implica enseñarles a conocer, manejar y transmitir sentimientos a su alrededor. Eso es saber gestionar de las emociones. No es ejercer un control sobre ellas, sino que cuando aparecen debemos saber entenderlas, modularlas, aplicarlas y vivirlas.

Es una cuestión que da para muchos artículos. ¿Qué os parece si en esta introducción os damos unas pinceladas? Os presentamos varios recursos que os pueden servir como herramientas útiles en familia o en la escuela.

 

Monstruo-triste-monstruo-feliz-Los-Cuentos-de-Bastian

Monstruo triste, Monstruo feliz: un libro que trata de manera divertida y diferente de entender los sentimientos de los más pequeños. A través de una colección de ingeniosas máscaras, el pequeño podrá explorar los diferentes estados anímicos, identificarlo y darles un nombre. Porque monstruos y niños –y porqué no también- adultos experimentamos emociones similares.


El-monstruos-de-colores-Los-Cuentos-de-Bastian
El monstruo de Colores: también de monstruos y emociones va la cosa en este cuento. Aquí nuestro protagonista está hecho un lío con aquello que siente, con las emociones que le embargan. Otra forma de motivar al niño a conocer y conocerse.

 

El-gran-libro-de-las-emociones-Los-Cuentos-de-Bastian
El gran libro de las emociones: otro libro donde las emociones son protagonistas de cada una de sus páginas. Permite al niño que identifique como se siente y luego podemos buscar lo que nos explica de esa emoción a través de ejemplos cotidianos. Un ejercicio perfecto aquel de preguntar –y que tantas veces olvidamos-: ¿cómo te sientes hoy? A partir de 4 o 5 años.


 
Todos los besos del mundo: en muchas ocasiones no solo se trata de identificar la emoción, sino también de expresarla. Este libro, un glosario de besos, nos anima a compartir nuestras emociones y amor en forma de besos… Y aquí descubriréis que hay muchos tipos de besos. ¿Con cuál te quedas tú? A partir de los 2 años.


 Que-viene-despues-de-mil-Los-Cuentos-de-Bastian

¿Qué viene después de mil?: una aproximación a uno de esos asuntos que nos resultan tan difíciles de tratar, la muerte. Este cuento ilustrado aborda con gran delicadeza y sensibilidad la pérdida de un ser querido. Y aunque pueda parecer una contradicción, su historia acaba resultando un canto a la vida. A partir de los 6 años y para adultos.



 Rabietas-Los-Cuenots-De-Bastian

Rabietas: un cuento sobre deseos, frustraciones y emociones desbocadas, y sobre la importancia de saber comunicarse y escuchar. Una manera de que los niños entiendan sus propios procesos  y como estos pasan. A partir de 3 años.


 Sopa-de-calabaza-Los-Cuentos-de-Bastian

Sopa de calabaza: un cuento delicioso para aprender a gestionar conflictos. Una vez identificamos las emociones es necesario recolocarlas y saber resolver las situaciones que hayan generado. Una historia para que los niños y niñas aprendan a decir que no y a asumir los cambios. Toda una colección para paladear en familia.  A partir de los 3 años.

Y estos son solo algunas pinceladas sobre diversas formas de contemplar la educación emocional a través de los cuentos… Pero esto solo es el inicio, hay muchos más que esperan ser descubiertos.

 

 

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