Home
Yo nunca fui a la escuela

Valoración 
0
(0 votos)

Idioma 
Español
Autor 
ISBN 
978-84-940029240
Editorial 
Formato 
Tapa blanda
Última edición 
2013
Páginas 
190
19,00€
Resumen 
¿Cómo crece un niño que nunca pisa una escuela? ¿Qué sucede si nace en un entorno de absoluta confianza en sus capacidades y se le permite realizar solo aquellas actividades que le interesan, aunque aparentemente se pase el día «jugando»? ¿Cómo es una vida totalmente alejada de las expectativas, de las rutinas y los calendarios establecidos?
 
André Stern nació en ese entorno. Pasó por diversos procesos de aprendizaje. Se especializó de forma extraordinaria en cada materia que despertaba su atención, en todo lo que le interesaba. Creció y se convirtió en un adulto seguro de sí mismo, sociable, entusiasta… Un músico, compositor, lutier, autor y periodista que ama lo que hace.
 
André nos cuenta su experiencia y responde a las preguntas que tantas veces le formulan: «¿Es el suyo un caso excepcional? ¿Podría repetirse en cualquier familia? ¿Cuándo y cómo aprende a leer, a sumar? ¿Pasaba las horas, los días, en casa con su familia? ¿No echó de menos rodearse de otros niños, como en la escuela? ¿Y si hubiese querido ser abogado, médico o arquitecto?»
Opinión 
Acerca del fracaso escolar y sobre la cuestión del futuro del aprendizaje, André Stern nos cuenta su historia como un niño no escolarizado. Es un caso de éxito donde el protagonista y autor del libro deja muy claro que su intención no es adoctrinar a nadie, sino mostrar su ejemplo. Y digo yo, con el objeto sano de abrir mentes acerca del "oprimido sistema educativo" al que nos vemos sometidos.

André aprendió a aprender. Se fue formando en el autoaprendizaje. Se entusiasmaba con cada tarea. Se obsesionaba con todos aquellos nuevos temas que descubría y disfrutaba informándose y conociendo más. ¿Y sus padres, qué hacían? Le otorgaban libertad de elección, le facilitaban los instrumentos necesarios, le acompañaban si lo requería, conocían el significado del silencio, sabían escuchar y observar, estaban siempre ahí, pero André aprendía solo.

Este libro me parece interesante para discutir acerca de la educación, no para plantear la supresión de la escuela, pero sí para pensar en la renovación del sistema previo análisis de los roles. El rol del maestro, el rol del alumno y el rol familiar. En numerosos casos el maestro y la familia son uno mismo o, al menos, deben estar absolutamente coordinados. Me pregunto si es posible.
De nuevo, con esta lectura recordamos que el maestro no impone, no somete, no ordena, sino que un maestro guía, acompaña y sugiere. Es el alumno quien debe encontrar motivación al tener la libertad de escoger aquello que desea aprender.




Destacamos 
Sirva esta lectura para abrir o reanudar el debate de quién, cómo y cuándo educar. Un debate en la escuela y en casa.
Leerlo los maestros y los padres. Compartirlo con los alumnos y los hijos. 
Plantear qué ocurre si dejas la escuela, el mundo no acaba ahí, tan solo entonces empieza, la vida por delante.
Démosles herramientas para que aprendan a vivir, con sus propias experiencias, dudas, inquietudes y motivaciones. El nivel académico no es el objetivo, sino una calificación objetiva y relativa. Experiencias directas con la materia, así aprendió André Stern y, lo más importante, nunca tuvo miedo, porque se enfrentó solo a la realidad desde el principio.

Destaco especialmente el capítulo de su experiencia con Lego y su interés por crear máquinas como la de fotografía. Autoaprendizaje 100%.

Recursos relacionados