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Saludos, desde Barcelona

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Resumen 
Un artículo de camino entre el dolor y la superación del miedo.
Opinión 
Hola Madre,

Le escribo desde un rincón de la ciudad.
Hoy quería contarle mi parecer sobre la libertad, cuando me sorprendieron con la noticia de un atentado en el corazón de la ciudad. Qué ironía. Fue un atentado contra la libertad más básica del ser humano: el derecho a la vida.

Madre, vi una imagen que me dejó perpleja: las Ramblas desiertas de alegría y muerte llorando en las aceras. Abrí las ventanas para respirar y nos arrolló el silencio desgarrador, únicamente roto por sirenas de ambulancias. El hospital más cercano al atentado está muy cerquita de aquí. El aire ha dejado de oler a mar, para pretender ser sustituido por censura de libertad.

Madre, mis hijos me preguntaron qué ocurría, cómo podía ser aquello así, el por qué de aquellas imágenes y aquella angustia y, Madre, dudé en mi respuesta. Vacilé por un instante, mientras les mostraba mi lágrima que delataba mi pena.

Madre, Usted nunca quiso mostrar sus penas ante nosotros, sus hijos. Y la primera vez que la vi llorar, me sentí tan triste que hubiera preferido pequeñas raciones anteriores. Aunque, Madre, Usted no lo sabe, pero aunque nunca la vi, sí la escuché algún llanto. Y con eso supe que Usted era más humana. Y aquello, Madre, me enseñó a afrontar lo que ahora ocurre. Y se lo agradezco de corazón, Madre, porque ello me ha enseñado a mostrar a mis hijos mi lágrima, mientras les cuento cómo me duele que las personas se falten al respeto las unas a las otras. Les explico por qué la vida de cada persona es su joya más preciada y cómo nadie, absolutamente nadie, debe atentar contra ella; ni siquiera uno mismo. No me importa que vean mis lágrimas, porque les cuento que llorar por el dolor de otros, es acompañarles de corazón. Les cuento que las personas que estaban allí, acompañaron a los damnificados, que otros fueron a dar sangre, que otros acogieron en sus casas a quienes se quedaron sin acceso a una cama y les enseño las muestras de cariño de quienes nos escriben desde otras ciudades para interesarse por nosotros. Les cuento como esa sorpresa y primer llanto, ese miedo por el dolor propio y ajeno, se transforma heroicamente en valor. Igual que ese cambio que les muestro yo, al encontrar palabras para explicar lo que ocurre. Y me doy cuenta, Madre, que lo que ocurre no tiene más triste explicación que la lucha de poder por cuestión religiosa o política. Sin embargo, sirve para mostrar a mis hijos que las reacciones del ser humano y las emociones más sinceras, como la tristeza, el miedo o el asco, en vez de ira, se transforman en alegría. Y me preguntan, ¿cabe alegría en este escenario? Debemos encontrarla, sí. Aunque sea pasado algún tiempo. En mi caso, encuentro alegría al enorgullecerme por héroes policías, bomberos o médicos y, especialmente, por la bondad auténtica y espontánea de los ciudadanos que nos cruzamos cada día por la calle. 

No quise contarles, Madre, que por mi mente pasó, como siempre que me aborda el llanto, literatura agridulce; pues no dejé de pensar en ese pequeño Ender, a quien adiestran desde los siete años para la guerra, o en ese Juego de Tronos, en el que están sumidos unos personajes algo miserables, al no darse cuenta de la amenaza aún mayor, de los caminantes, allá fuera del muro. Todavía no tocaba hablar de eso, no era el momento. Ya lo haremos mientras vayamos leyendo.

Madre, me preocupa que Barcelona pierda su esplendor. Bueno, más bien, me preocupaba hasta que escuché gritar "¡NO TENGO MIEDO- NO TINC POR!", muy alto, porque me transmitió valor para unirme, junto con los míos, a ese grito.
Y ahora cuento a la gente, Madre, cuentos de una bonita Barcelona, con su mar que te mira brillante todos los días, la montaña, que te saluda erguida cada mañana y las personas, Madre, que te cantan canciones con sabor a Mediterráneo y te cuentan cuentos de buenas personas.
Madre, me sorprendo cómo una familia, compartiendo experiencias, es cada día más fuerte.
 
Un abrazo, Madre. 
Le quiere, su hija.

P.D. Voy a preparar un pequeño catálogo para invitar a amigos a conocer Barcelona

Barcelona-pop-up-Combel-LosCuentosdeBastian


Una delicia de álbum desplegable, con detalles de Barcelona, la ciudad del Mediterráneo, Gaudí y las personas.
Si quieres conocer más sugerencias, mira las recomendaciones siguientes.

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